lunes, 11 de febrero de 2013

ECLIPSE
Por Benjamín H. Yáñez Campero

 
MALA MEMORIA
¡Condición de un pueblo desarticulado! 
 

La historia reciente de México está plagada de muchas hechos que nos han lastimado, que han generado que las entrañas mismas de la sociedad en su conjunto se estremezcan, hechos que se han convertido en tema de sobremesa en cada una de nuestras casas, reuniones y en discusiones, especulaciones sin fin; nuestra mala memoria colectiva está plagada de acontecimientos que no han tenido una cabal explicación o esclarecimiento de su acontecer y menos aun las cusas o  los motivos precisos o al menos creíbles que los  propiciaron y desde luego no existen pruebas realmente condenatorias para quienes los tramaron o bien para quienes los realizaron. 

La sociedad mexicana, ha sufrido el embate de la ambición, la traición, la lucha encarnizada del poder por el poder mismo y de otros tantos jinetes apocalípticos. El 30 de mayo de 1984 fue cegada la vida de uno de los periodistas más influyentes y críticos del siglo XX, Don Manuel Buendía editor de Red Privada, quien cuestionara duramente, entre otros temas, a la ultra derecha mexicana hoy conocidos como Yunquistas, la presencia de la CIA en territorio nacional o bien las “relaciones-complicidad” de los políticos y el narcotráfico; ex agente de la extinta Dirección Federal de Seguridad Juan Rafael Moro Ávila tras realizar cinco disparos por la espada al periodista huyo en una motocicleta, delito por el que fuera encarcelado, en el 2009 recibió su liberta tras haber reducido su condena por el homicidio. 

Unos años después, el 23 de marzo de 19984, Luis Donaldo Colosio candidato presidencial, que con su discurso y claras convicciones puso el dedo en la yaga del narcotráfico y su permeabilización a todos los niveles de gobierno, los cuerpos policiacos y del sistema de impartición justicia en general, fue asesinado en medio de un evento proselitista en Lomas Taurinas Tijuana, Baja California. Tras una serie de especulaciones, errores e imprecisiones de los responsables gubernamentales de esclarecer el magnicidio, nada quedo claro, solo la sospecha bien fundada que al igual que el caso Buendía, se trataban de crímenes de Estado. 

Igual de doloroso e indignante resulto el homicidio de la niña Paulette (Polet) Gebara Farah, en marzo del 2010, nunca supimos ni sabremos qué fue lo que en realidad paso, quien o quienes cometieron o encubrieron el infame homicidio; lo que todos tenemos como certeza, es que no fue un vulgar accidente de dormitorio, como no lo hicieron o mejor dicho pretendieron hacer creer; que la manipulación de escena del crimen, al igual que en Lomas Taurinas, se hizo con toda premeditación y/o estupidez. 

Lo que resulta ser el hilo conductor de estos tres y otros tantos casos como estos, es: además de lo desaseado en la conducción de las investigaciones, la torpeza de las autoridades, la evidente complicidad con poderes facticos, es que desde luego que la sociedad nunca sabremos a ciencia cierta qué fue lo que paso y mucho menos quienes fueron los responsables de planear estos crímenes. 

Esperemos que no solo nuestras autoridades hayan aprendió la lección, sino que nosotros, la sociedad civil en su conjunto no lo volvamos a permitir, que la memoria colectiva no se anegue por los resultados del futbol, o de la renuncia papal o ni siquiera por el nuevo gasolinazo que disparara los precios de la casta básica entre otras tantas cosas, todo esto a colación de la explosión del edificio B-2 de la Torre PEMEX, donde perdieron la vida al menos 37 personas y muchas más resultaron gravemente lesionadas y de las cuales no se tiene aun un pronóstico halagüeño. 

Exíjameles a nuestros representantes populares y a todas las autoridades involucradas en el esclarecimiento y si fuera el caso, en el castigo a los responsables por omisión, negligencia y/o comisión de cualquier delito relacionado con este lamentable hecho o mejor aun que dejen claro a pie juntillas, que fue un lamentable accidente y que se han tomado todas y cada una de las previsiones del caso, para que ese penoso suceso no se repita jamás.  

¡QEPD Las victimas y mi mas sincero pésame a deudos y familiares! 

El Morral del Ciego:
Como ya dábamos cuenta en el cuerpo de la columna, este lunes nos desayunamos con la noticia que el Papa Benedicto XVI, había renunciado a su pontificado, tras tan solo 8 años de encabezar a la grey católica, argumentando “debilidad física y espiritual” lo que nos puede hacer pensar que tiene una grave enfermedad o más bien que la lucha por el poder interno entre los prelados católicos está alcanzando niveles de rudeza y ambición visibles como en la época de los Borgia, o en su defecto que la presión por los casos de pederastia cometidos por sacerdotes o la corrupción del Banco Vaticano lo hizo desmoronarse. Lo que sí es cierto, es que a partir de este momento y hasta el 28 de febrero que se celebrará el conclave que elegirá un nuevo “representante de Dios en la tierra”, habremos de presenciar, si los intereses mediáticos así nos lo permiten, una verdadera guerra, una guerra encarnizada por el poder, que dejara ver a los “complos” de Obrador, las Tarjetas Monex del PRI o el otorgamiento de licencias para casinos del PAN como meros juegos de niños, “que Dios nos agarre confesados”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario