lunes, 13 de febrero de 2012

“DESMEMORIADOS Y CHAQUETEROS” ¡La historia se repite!

 ECLIPSE
Por Benjamín H. Yáñez Campero


“DESMEMORIADOS Y CHAQUETEROS
¡La historia se repite!

En esta ocasión me permito escribir desde la visión de un ciudadano mexicano de los de a pie, de los de la casi extinta “clase media”, avecindado en el Distrito Federal con un gran sentido de impotencia y en total estado de indefensión por todos los agravios, abusos e incongruencias a  los que nos han sometido las “autoridades” y la anquilosada “clase política” de este país.
Desde ese punto de vista de “la gente más común que corriente”; de los cautivos de la Secretaría de Hacienda; de los que por fortuna tenemos casa y empleo; de los  que somos la parte más amplia de la estructura productiva del país; de los que por suerte o esfuerzo tuvimos una educación privada o pública, de esa que forja para ser empleados y no empleadores; de los que por no ser pseudo intelectuales, políticos de vieja guardia, presentadores de noticias, líderes de opinión, clérigos, delincuentes de cuello blanco, negro o arcoíris o bien, pertenecientes a los tradicionales grupos de exclusión; homosexuales, discapacitados, indígenas zapatistas o tzotziles, más lo que se acumule esta semana; desde ese punto de vista de los que no contamos con la atención o interés del gobierno, candidatos y ex-candidatos revoltosos e insurrectos o supuestos ganadores, medios de comunicación, etcétera; por la simple y sencilla razón de ser “normales”.
En particular desde la óptica del ciudadano libre, socialdemócrata, que a sus cuarenta y tantos años sigue buscando los caminos para expresar, para manifestar, ese punto de vista que se ha perdido en la avalancha provocada por el indiscriminado cúmulo de información y de atención prestada a las declaraciones hechas o encaminadas a priorizar los puntos de vista, las necesidades o los caprichos de los polos opuestos de la sociedad como si fuesen los únicos; ya sean estos actores o actrices, primeros actores, de reparto o simples extras; por todo ello asumo que: El diario acontecer de todos los seres humanos, en especial de los políticos y personajes públicos debería estar basado principalmente en aquellos valores que nos enseñaron los abuelos: la honestidad, lealtad y gratitud. Carencias en la mayoría de esos personajes que presumen o se asumen como la clase política, sin importar su militancia o extracción partidista: verde, azul, tricolor, amarillo, multicolor o sin color alguno.
Pareciera que la constante es, más bien, sé deshonesto, desleal e ingrato y podrás pasar de abanderar una plataforma ideológica a otra como quien se cambia los calzones; enarbolar hoy una causa de “izquierda” y mañana una de “derecha” o bien si les acomoda una de “centro”, buscar ser presidenciable de un partido y operador de otro y luego regresar. Lo que habla de nula convicción o vocación de servicio y de un interés desmedido por acceder al poder de cualquier forma, sin importar a quien se lleven entre las patas, incluyendo su credibilidad como ser humano, evidentemente para beneficio personal o a lo sumo del grupo al que dicen pertenecer en ese efímero instante.
Han acostumbrado a la sociedad ha dejarse ver en Guanajuato tomando carreteras y aeropuertos, retando abiertamente a las instituciones y a la autoridad que representan y después, porque así les conviene, llamando a la civilidad y al dialogo. Los vemos descalificar o ensalzar a instituciones como al IFE o al TRIFE, según haya sido el resultado de su proceder ante sus intereses, lo mismo decretando bandos que incumpliendo los mismos; señalando las posesiones en el extranjero, como  producto de la corrupta actuación de sus correligionarios y adversarios políticos, desde la comodidad de un maravilloso departamento con vista al mar en las mejores playas de de Miami adquirido con la …honesta medianía… que proporciona el servicio público. Chamaqueados, por recibir dádivas o componendas o bien por aparecer como primerísimo actores en videos recibiendo ofensivas cantidades de dinero mal habido y luego reapareciendo como los garantes de los recuentos electorales. Reclamando elecciones de Estado cuando son oposición y justificando su actuación cuando son Gobierno, o bien horrorizados tanto por el asesinato de un candidato presidencial, o como por el de un Diputado local o bien por el de algún intérprete de música grupera.
En fin, quejándose unos de otros por las barbaridades que hacen y que ellos hicieron en el pasado o que harán en el futuro, por eso les digo a los desmemoriados y chaqueteros que: La historia les juzgará con la fuerza que se requiera y el peso de sus acciones será la herencia de sus hijos y nietos.
Con un dejo de tristeza y consternación comparto ésta, una de mis primeras columnas escrita ya hace varios años, que por desgracia pareciera que le he escrito recientemente y que los temas y las opiniones vertidas son derivadas de lo acontecido en la semana inmediata anterior. Lo que nos habla de mala memoria colectiva que tenemos, de la desfachatez de algunos políticos y de lo poco que hemos avanzado en la construcción de un México mejor, dejando al descubierto la sensible realidad; como sociedad somos responsables de que actualmente vivimos y que en tanto no asumamos un papel  proactivo, nos comprometamos con las causas globales y dejemos de lado nuestro individualismo, nos alejemos de manera individual de la corrupción, nos reeduquemos y eduquemos a los que vienen detrás, exijamos nuestros derechos y cumplamos con nuestras responsabilidades, seguiremos teniendo los mismos resultados. En este año electoral tenemos el futuro en nuestras propias manos, hagamos que el país mejore, pensemos y actuemos de manera libre y decidamos de manera informada.
¡Siempre que pongamos harina, huevos y limones…tendremos pastel de limón!
 Sí queremos resultados diferentes cambiemos los ingredientes.



El Morral del ciego:
Queda pendiente un análisis minucioso del discurso pronunciado el pasado 9 de Febrero por el General Guillermo Galván Galván, Secretario de la Defensa Nacional, que a mi entender será reconocido como uno de los más significativos y emblemáticos de la administración Calderonista, dicho discurso fue pronunciado durante la ceremonia conmemorativa al XCIX Aniversario de la Marcha de la Lealtad, hecho histórico que resalta la gesta heroica de 1913, fecha en la que un grupo de insurrectos pretendía derrocar al Presidente Francisco I. Madero, en él una cruda semblanza de la inseguridad que azota al todo el país.

Por último, desde aquí mi más sincero reconocimiento y admiración a quien entre otras tantas cualidades y logros obtenidos, el próximo jueves obtendrá su quinto título universitario; al Doctor, Maestro y tres veces Licenciado Don Valentín Yáñez Campero, Felicidades.

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