martes, 8 de marzo de 2016

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER; OTRA CARA



ECLIPSE
Por Benjamín H. Yáñez Campero

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER; OTRA CARA

Festejar el día del Padre o de la Madre tiene cierta razón, ya que llegar a serlo es como alcanzar un estatus; festejar el día del niño es celebrar una etapa de la vida que pasara y jamás regresará, al igual que el día de la marina, el abogado, los novios, todas son condiciones especiales que se alcanzan, que no se nacen con ellas, son etapas, logros o circunstancias de la vida que hacemos por ellas;  pero señalar un día especial para “reivindicar a todas las mujeres y la igualdad completa de sus derechos” me parece de esencia del todo discriminatorio y hasta misógino, ya que desde ahí se acepta la supuesta diferencia de géneros, desde ese momento se acentúa dicha diferencia.

Ser mujer no es un estatus que se alcance, ser mujer no es titulo que se consiga con el paso del tiempo, ser mujer no es una carrera que se estudie, ni una etapa de la vida y mucho menos ser mujer es una condición pasajera, ni un atuendo que se compre, ser mujer no es ser el sexo débil.

Se nace ser humano, todos sin distinción alguna, de género masculino o femenino, se nace y se muere mujer, se es mujer 24/7 los 365 días de cada año de su vida, se es mujer en la infancia al igual que en la vejez, se es mujer criando en casa a los hijos -la más difícil de las tareas- y se es mujer piloteando un avión, dirigiendo una empresa, atendiendo un mostrador, siendo presidenta de un país o en la más humilde de los roles o combinando más de uno como es cada vez más frecuente; se es mujer si eres madre soltera, casada, viuda, divorciada, quedada, arrejuntada, pobre, rica, flaca o gorda, culta o iletrada: ser mujer no es una graciosa concesión de nadie, ser mujer –para los creyentes- debe ser tan solo una bendición Dios, del Arquitecto Universal, de Buda, o tan  solo del destino. Ser mujer es solo el género de un determinado ser humano.

Así que no les concedamos nada, ya que en el peor de los casos son iguales a cualquiera de mis congéneres masculinos y digo peor de los casos ya que además de todo, son mejores entes, más fuertes, valientes y con un umbral de dolor que da miedo, son multitarea, dadoras de vida y eso si es una diferencia.

El Morral del ciego:
Me congratulo por ser hijo de Doña Emma una gran mujer, por estar rodeado de esos seres maravillosos, por contar entre mis amores y cariños, mis ejemplos, guías, mis compañeras y cómplices a: Patricia, Emma, Nelly, Ana, Lourdes, Laura, Renata, Daniela, Mónica, Elisa, Fernanda y Jessica, las mujeres de mi familia, soy muy afortunado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario